La casa encendida

Desde sus inicios creativos en los años treinta, Luis Rosales emprende un ejercicio de formación y experimentación estéticas que habrá de perfilarle durante toda su vida como el eterno aprendiz de poeta, abierto a cualquier nueva influencia que hubiese de enriquecer, renovar o completar su obra. Su voz poética es deudora de todas las tradiciones y está atenta al último hallazgo creativo. En La casa encendida, Rosales alcanza la cúspide de su madurez poética. En Rimas se entrecruzan los temas y motivos cardinales que edifican su raíz vivencial y lírica: el tiempo como eje...


























































