Los hombres que susurran a las máquinas

El satélite que estábamos a punto de hackear pasaría sobre nosotros a las 5:17 a.m. Forcé la vista intentando localizarlo entre las estrellas. El hacker había comenzado su investigación fabricándose una antena con un palo de escoba y unos radios de bicicleta. Después perfeccionó el sistema con una antena direccional y un conector específico. —Esto nos calcula el efecto doppler... Falta 1 minuto y 30 segundos... Pasará a 875 kilómetros de altitud y a 7.430 kilómetros por hora... Va a aparecer justo por allí —me dijo mientras señalaba con el dedo algún punto en el horizonte, ...
