Oscar García era un chico normal y corriente, con un trabajo rutinario repleto de números y facturas. Su vida cambió cuando Helena, la rica heredera de una de las mayores y más exitosas cadenas de perfumerías, y viuda del Gran Maestre de la logia masónica de Francia y España se cruzó en su camino. Sin quererlo ni beberlo, Oscar se vio inmerso en medio del despertar de una lucha de titanes representados por dos de las organizaciones más poderosas de la tierra: la masónica y la eclesiástica, ésta última, abanderada por el Opus Dei. El preludio de una aventura, donde nada era lo que ...