Miénteme, dime que me amas es un apasionado ruego, un conjuro para hallar por fin el amor, una invitación para no morir en el intento… El final es abierto, sorpresivo y profundamente erótico. El personaje principal, Prados, esboza con dramatismo e ironía a una mujer en todo su esplendor: obsesiva, ingenua, luchadora y esperanzada. Una mujer que habita sutilmente los límites borrosos de la sexualidad. En un ritmo vertiginoso, el autor expresa la vitalidad sicológica de los personajes y construye una sofisticada estructura, en la cual se arriesga a elaborar una novela dentro de la...