No importa este calor pegajoso, asfixiante, aplastante, porque hay algo ancentral y fascinante, aunque también misterioso, en este paisaje de arena y templos. El grupo ya ha acabado la excursión, pero como todavía falta un rato para que el autobús vuelva a buscarlos, nuestra protagonista decide seguir la sugerencia de este hombre exótico, (¿será un guía?), de voz profunda y misteriosa, que la acompaña a ver el área secreta, la casa de los espíritus a la que solamente las mujeres tienen permitido el acceso... "... Gimo. Empujo. Arqueo mi espalda observando el techo. Tan oscuro....