La teoría estética se organiza a partir de la estructura metafísica del ser que muestra su esplendor por medio de las formas. La multiplicidad de formas nos remiten a la suma perfección del Ser absoluto y trascendente. El hombre busca esa realidad misteriosa y soberana que, en la naturaleza y en la historia, se revela como suma verdad, bondad y belleza. La belleza y la revelación, el arte y la fe, las imágenes sagradas y su culto, son las cuestiones que se tratan en este libro. En la comunidad cristiana, «el arte con su capacidad recreativa puede integrar, en el diálogo divino-humano, ...