Victorino de la Plaza fue un ciudadano ejemplar, nacido en Salta en 1840, en un hogar humilde, y, merced a su esfuerzo, a su capacidad intelectual y a sus grandes méritos, llegó a ser presidente de la Nación. Integró el grupo de los más representativos personajes de la brillante "Generación del 80". Se desempeñó con notable eficacia como ministro en distintas carteras y bajo distintos mandatos presidenciales. Cuando estalló la Gran Guerra de 1914, como presidente, sostuvo con firmeza la neutralidad de la Argentina que luego fue una política internacional continuada por Hipólito...