El accidente aéreo ocurrido el 1 de septiembre de 1981 en Amazonas, Venezuela, arrojó cuatro ocupantes fallecidos oficialmente. Siete días después, tras haber sepultado sus respectivos cuerpos, en pleno rezo por el eterno descanso, apareció uno de los pasajeros involucrados. Sus primeras palabras fueron: «Busquen a mis compañeros». La inesperada noticia se extendió por todo el país, ocupando los primeros lugares en los canales de televisión nacional, y así llegó a los familiares del piloto. Se festejó el momento, pero se generó una gran duda: ¿qué enterraron? Cumpliéndose...