María, Isabel y Pepa, unas protagonistas con tendencia a todo tipo de dependencias amorosas, en especial a las patológicas, pero de un carácter sumamente práctico, de peripecia en peripecia logran abrirse paso entre tanto pastilleo, la Movida Madrileña, el sexo libre, la crisis de la familia y el caso Matesa para encontrarse a sí mismas en un puzzle literario que quiere ser la primera piedra de la presencia formal de un género: el de las novelas en las que «las mujeres se descubren como seres maravillosos». Se trata de un intento de subversión al estigma del establishment literario...