La piel de toro arde con la contienda incivil. Lo que debió ser un golpe de Estado de pocos días, se ha transformado en el inicio de una guerra larga y cruenta. En vísperas de la llegada del otoño, los dos bandos se preparan para un conflicto en el que no cabe ya negociación o compromiso, solo el exterminio total del adversario. La toma de Badajoz ha permitido a los rebeldes unir los territorios sublevados del norte y del sur. Con Badajoz en manos de Franco, la guerra entra en una nueva fase. Hasta aquí las zonas controladas por los nacionales estaban separadas. Pero a partir del ahora...