Observador, metódico, excéntrico. Paul Davis no es un detective convencional. Su trabajo es encontrar y recuperar relojes. Y lo hace muy bien. Armado siempre con su tarjeta suiza y con una despierta y viva sagacidad, resuelve los casos más escabrosos y los misterios más oscuros superando cualquier tipo de dificultad que se presente. Suspense, aventura, intriga y glamour con unos escenarios incomparables y en los cuales se hilvana estupendamente el mundo de la relojería. Eso, unido a una ambientación magistral al más puro estilo James Bond y con unos diálogos absolutamente...