El Miedo a Ser Amado

Con El miedo a ser amado, allá por el año 2001, empecé a ser consciente de algo sumamente importante para mi carrera literaria. Fue la primera vez que me consideré poeta, que tuve certeza de que lo que empezaba a salir de mi mente, en forma de versos, era auténtica poesía. Más allá de rimas, de estructuras convencionales ni de géneros demasiado mascados. Eran sentimientos a flor de piel que me estallaban, de una manera acelerada y sin pausa, cada noche al situarme frente a mi cuaderno y empezar a vomitar todo lo que mi alma me pedía que sacara.Durante los primeros meses de creación ...


























































