En los futuros donde suceden estos diez relatos, una colección de dispositivos como pings, ansibles, lentillas, perfiladores o telones sensoriales –algunos de ellos instalados dentro del cuerpo humano– permiten a las personas conectar sus mentes en una nube digital, compartir sus pensamientos y memorias, ponerles filtros a sus percepciones o calcular el éxito de un romance, mientras comen tacos de canasta o navegan sobre las calles de una Ciudad de México totalmente cubierta por el agua. Con una inteligencia arrasadora, Andrea Chapela enfrenta a las protagonistas a realidades donde el...